Ingrid Betancourt y el drama del secuestro más allá de la selva colombiana

La ex candidata a la presidencia de Colombia, y hasta el año pasado rehén de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Ingrid Betancourt (en la foto al momento de recuperar su libertad, saludando a su marido Juan Carlos Lecompte), sigue siendo noticia, pero ahora por temas conyugales, y hasta morales.
Betancourt no volvió con su marido, el publicista Juan Carlos Lecompte, al recuperar la libertad, después de más de seis años de cautiverio en la selva colombiana. La ex candidata, que desde ese entonces ha pasado la mayor parte del tiempo en Francia y no en su país natal, pretende el divorcio.
La situación de la ex pareja, que por razones obvias se hizo pública inmediatamente, llegó a lo juzgados en enero, cuando Betancourt, a través de su abogado Gabriel Devis, presentó una demanda por separación de cuerpos de hecho, a la que Lecompte respondió con una contrademanda por incumplimiento de deberes conyugales, como fidelidad, cohabitación y el de ayudarse y socorrerse mutuamente,
presentada este lunes por su abogado, Helí Abel Torrado.
La decisión de Lecompte de responder con esta contrademanda tiene como punto de partida al mundo editorial.
Las últimas liberaciones de rehenes de las FARC provocaron un boom de los testimonios de los ex cautivos. Entre las novedades, la semana pasada fue lanzado “Fuera de Cautiverio, sobreviviendo 1967 días en la selva colombiana”, en el que los norteamericanos Keith Stansell, Marc Gonsalves y Tom Howes, relatan sus experiencias durante el cautiverio.
Los autores describen a Betancourt como “una mujer egoísta y dominante”, y deslizan la existencia de un romance entre esta y el ex senador Luis Eladio Pérez, también rehén, que fuera liberado en febrero de 2008.
Al presentar el texto, Torrado explicó que su cliente tenía intenciones de reestablecer su relación con Betancourt, pero que los detalles del encierro y, especialmente, de la relación con Pérez, lo hicieron cambiar de opinión, por lo que tomó la decisión de emprender acciones legales con el fin de “recuperar su dignidad”.
Por su parte, Betancour no dio declaraciones al respecto, pero sí su madre, Yolanda Pulecio, quien reiteró lo que su hija ya había adelantado, y que en Reflejosocial informáramos oportunamente, que está diría su propia verdad a través de un libro, que estaría pronto antes de fin de año.
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