Fuerzas vivas belgas presionan por una urgente regularización de los indocumentados

Actualmente viven en Bélgica unos 100 mil indocumentados. “Varios miles” de ellos -unos “15 mil, 20 mil ó 30 mil”- están a la espera de una regularización, dijo Fred Mawet, representante de la Forum Asile y Migrations (FAM). Ésta es una de las muchas organizaciones de la sociedad civil que, preocupadas por el asunto, están presionando al gobierno para que defina los criterios de regularización.
“Es necesario tener criterios claros para las personas que trabajan, que están integradas, pero que no están regularizadas”, explicó Mawet, que se reunió hoy -junto a otros activistas- con el primer ministro Herman Van Rompuy, para tratar el tema. Éste respondió que “podría haber una solución antes de las elecciones” regionales a celebrarse el 7 de junio, según lo informado por AFP.
Hace un año, los cinco partidos de la coalición en el poder anunciaron una nueva política en materia de permisos de residencia para los extranjeros, con un sistema de puntos que tomaba en cuenta, entre otras cosas, el concepto de “anclaje local duradero” para proceder a las regularizaciones.
El problema es que desde esas declaraciones nada ha cambiado, lo que ha provocado que algunos indocumentados hayan ocupado edificios universitarios, llevado a cabo huelgas de hambre o se hayan instalado en lo alto de grúas en Bruselas, como formas de protesta. “Vivimos desde hace años en Bélgica, hemos aprendido las lenguas, pero somos explotados por salarios miserables”, explica Omar, uno de los tantos inmigrantes que espera una solución.
A fines de febrero, los más altos representantes de las principales religiones de Bélgica y del laicismo comenzaron a presionar, instando al gobierno a concretar “la política migratoria humana prometida”. En seguida, se sumaron las asociaciones de abogados, que presentaron una denuncia contra el Estado, al que acusan de inacción; al tiempo que los rectores de universidad reclamaron una aclaración de la política de asilo.
Cerca de mil personas se manifestaron hoy, en un ambiente festivo, en las escalinatas de la Bolsa de Bruselas para reclamar una solución rápida al problema. Mientras tanto, Annemie Turtelboom -ministra belga de Política de Asilo y Migración- rechazó las presiones diciendo que dispone de toda la legislatura para aplicar el programa de gobierno.
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