Colombiano recorre Sudamérica en busca de paz para su paÃs

Guillermo Vega, un el ex árbitro de fútbol colombiano, comenzó el 25 de setiembre de 2007 una caminata por toda Sudamérica. Marcha en protesta por la violencia en su paÃs, abogando por la solidaridad sudamericana para que ese pueblo pueda lograr la paz.
Vega, dijo a la agencia EFE, en San Pablo, que “la paz no es sólo para los paÃses que viven o están en conflicto, la paz es para todos, desde nuestras casas, con nuestras familias. Ese es mi mensaje: que todos vivamos en paz”.
San Pablo fue sólo una escala de la maratónica caminata de este hombre de 49 años, que lo llevará por diez paÃses del continente y que espera culminar en 2010 en MedellÃn, la misma ciudad colombiana de la que partió.
Vega lleva una bandera que dice: “Caminante por la paz sin fronteras de Colombia y Sudamérica”. Aparte de ella, lo acompañan una mochila con sus objetos personales y unos pocos dólares. Duerme a veces en las calles donde lo “coge la noche”, pero generalmente es amparado por los “samaritanos” que siempre lo acogen y le dan alimento.
Para llegar a Brasil, recorrió durante más de un año las empinadas carreteras de Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia. Paraguay, Uruguay, Argentina y Chile esperan ahora la llegada del “correcaminos”.
Su esposa e hijos pensaban que su proyecto era una locura, pero ahora, al ver cómo su mensaje es compartido por cientos de personas en los paÃses por donde ha pasado, lo apoyan a la distancia.
Cuando complete la travesÃa, al llegar a MedellÃn, habrá recorrido unos 30 mil kilómetros a pie. Este ex conductor de autobús, oficio al que se dedicó después de su retiro del arbitraje, lleva ya gastados más de seis pares de zapatos y usa cuatro pares de medias para protegerse de las ampollas. Diariamente camina alrededor de 30 kilómetros, en jornadas de entre ocho y catorce horas.
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