Qué hacer con la tartamudez en los niños

Es frecuente que los niños en edad escolar pasen por algún período de tartamudez. Pensar, hablar y comunicar todo lo que quieren no son tareas fáciles de organizar desde el principio, y pueden provocar tartamudez transitoria. Si estas vicisitudes del lenguaje son bien manejadas por el entorno, seguramente el problema se supere sin dejar rastros.
En estos casos, la frecuencia del tartamudeo no es muy intensa, se calcula en un cinco por ciento de las palabras, si bien puede ser muy variable. Tampoco implica la repetición muy intensa de la sílaba o palabra: por lo general no es más de dos veces. No aparecen signos de tensión ni de lucha durante la repetición, y el niño no es conciente de su tartamudeo.


